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Estamos construyendo IA como construimos aviones

Traducido por IA desde el original en inglés.

No conquistamos el cielo agitando los brazos. Lo logramos al entender el vuelo en sus propios términos. Con la IA pasa lo mismo: el progreso real no viene de imitar mentes humanas, sino de diseñar sistemas que aprovechen las fortalezas de nuestras máquinas.

Los gloriosos y equivocados intentos de volar como un pájaro

La humanidad siempre soñó con volar, y durante gran parte de la historia lo intentamos de las formas más trágicamente equivocadas.

Ilustración en tinta estilo cuaderno de Leonardo da Vinci, con un diseño de ornitóptero de alas similares a murciélago y estructura de madera.

Antes de que los hermanos Wright lograran el vuelo motorizado en 1903, hubo intentos creativos, audaces y en su mayoría catastróficos:

Leonardo da Vinci, en el siglo XV, dibujó ornitópteros (máquinas de alas batientes), paracaídas y un tornillo aéreo tipo helicóptero. Diseños hermosos, pero la física tenía otros planes. Casi todos eran imposibles de mover con fuerza humana.

Después vinieron los que saltaban desde torres: por siglos, personas con alas improvisadas se lanzaron desde edificios altos. Spoiler: casi siempre terminaba en huesos rotos. El problema era intentar volar como pájaros sin entender sustentación, arrastre y por qué la gravedad siempre gana.

Mirando hacia atrás, el error es evidente: se enfocaban en parecerse a los pájaros en vez de entender cómo vuelan. Y subestimaban brutalmente la energía necesaria para mantener algo del tamaño de un humano en el aire.

Si no funciona, bate más fuerte las alas (¿la era ornitóptero de la IA?)

La IA temprana no fue tan distinta.

ELIZA, un chatbot de los años 60, daba la ilusión de comprender usando patrones y reemplazos de texto en scripts escritos a mano. Sonaba inteligente. Hasta que dejaba de sonar.

Expert Systems, General Problem Solver y otros siguieron caminos parecidos. Intentaban imitar cómo parece que pensamos, en vez de enfrentarse a la complejidad de lo que pensar realmente implica.

También lo viví en carne propia: en mis primeros años programando en MXS Basic, yo mismo pensaba en cuán grande tenía que ser un programa para replicar la mente humana. Me imaginaba una secuencia gigante de IF dentro de un loop. Un IF por cada situación posible de la vida. Hoy suena bastante ingenuo.

Estábamos construyendo versiones digitales de nosotros mismos basadas en cómo imaginamos que funciona la mente... y resulta que esa imagen era bastante desordenada. El resultado se veía ingenioso por fuera, pero tenía poca profundidad.

Se viene el invierno

Spoiler: esos sistemas no cumplieron con el hype. Entre los 70 y 80, la IA entró en su "invierno": se secó el financiamiento, bajó el interés, y muchos tuvieron que pivotear o desaparecer.

Aun así, algunas ideas sobrevivieron al frío (como las redes neuronales) porque ofrecían un camino distinto de fondo. Ese freno, aunque doloroso, despejó el terreno para pensar mejor.

El giro aerodinámico de la IA: encontrar nuestro propio camino

El avance real llegó cuando dejamos de copiar la mente humana como disfraz y empezamos a enfocarnos en lo que las máquinas hacen bien. Quién iba a pensar que multiplicación de matrices sería parte del camino.

Desde los 80 y 90 empezamos a prestar atención:

  • Modelos estadísticos sobre reglas simbólicas: porque la realidad no respeta nuestros if-then prolijos.
  • Machine learning sobre conocimiento codificado a mano: aceptamos que no podíamos enseñar todo regla por regla, y dejamos que aprendieran de datos.
  • Reinicio de redes neuronales: con mejores métodos de entrenamiento como backpropagation, el deep learning echó raíces.
  • Inteligencia estrecha > inteligencia general: resolver problemas acotados primero.

Y eventualmente, resultó que attention is all we needed 😉

El paralelo con la aviación

La historia del vuelo es parecida:

  • Alas fijas vencen alas batientes: cuando dejamos de imitar pájaros y adoptamos aerodinámica, despegamos de verdad.
  • Función sobre forma: a los Wright no les importaba si se veía como pájaro. Les importaba que funcionara.
  • Nuevos materiales: no construimos plumas; construimos alas de lona, madera y luego metal.
  • Sustentación y empuje separados: los pájaros hacen ambas cosas con el aleteo; los aviones separaron esas funciones y mejoraron ambas.

En IA y aviación, avanzamos cuando:

  • dejamos de copiar la forma de la naturaleza y empezamos a aprender de sus principios
  • jugamos a favor de nuestras fortalezas en vez de imitar biología
  • confiamos en ciencia y datos por sobre intuición

Los grandes avances no vinieron de construir cosas que parecían pájaros o cerebros, sino de diseñar cosas que volaban y pensaban de formas adecuadas a nuestras herramientas.

Think different

Entonces, mientras la IA sigue evolucionando, quizás conviene dejar de preguntar "¿pensará como nosotros?" y empezar a preguntar: "¿qué formas increíbles y totalmente alienígenas de pensar podemos desbloquear si dejamos de intentar construir un mejor cerebro humano y construimos otra cosa?"

El cielo dejó de ser límite cuando dejamos de intentar ser pájaros. ¿Cuál es el equivalente "no-cerebro" en IA que la hará despegar de verdad?

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